PRESUNTO CULPABLE: Me preparé mentalmente porque no quería llevarme a casa después de verla, ese sabor amargo que algunas películas nos dejan, y más, porque ésta se trata de un caso real. Para mi sorpresa, al verla me sentí afortunada. Sentí ganas de salir a la calle y gritar; ¡si, cómo chingados no! ¡claro queSigue leyendo «Todos somos, Presunto Culpable»