El Cine
Algunas películas me marcaron. O aprendí algo o me hicieron recordar, o entender. Cuando me conmuevo (admito que me conmuevo fácilmente), me cuestiono sobre la importancia que le doy a las películas, y luego me justifico diciéndome, “no es del todo ficción porque alguien la escribió y seguramente usó experiencias propias o de alguien más, ya sean conocidos o lo leyó por ahí o lo imaginó, así que, sí está en la mente de alguien, es real. Por lo tanto, la película es semi-real y con eso basta y pienso y me dejo conmover.
P.S. I love you,
La escena del beso con la toma desde el ángulo perfecto que hace que uno lo sienta en carne propia y sonrío. Si, me he sentido así. Cuando besé estaba situada bajo ese ángulo perfecto y me veía seguramente igual de enamorada y tierna, y podría apostar que la vida se detiene un poco, uno nace, crece, vive y se inmortaliza en ese momento
P.S. I Love you, trata de que el protagonista va a morir. Cuando te pones en los zapatos de la protagonista requieres de una pausa para pensar en ello: ”se va a morir”, no se va a ir de viaje. Se va a morir la persona que amas y que es parte de tu presente y que creías que también de tu futuro, se va a morir. La forma en la que plantea la muerte, que por algún momento hasta se pudiera pensar que tuvo suerte, porque saber por anticipado cuándo vas a morir, te da la oportunidad de arreglar tus asuntos y dejar el mundo de la manera que te venga en gana. Me asaltó un cuestionamiento implícito, ¿por qué no lo hago ya?, ¿por qué necesitaría saber que tengo poco tiempo para empezar a vivir? ¿para amar? ¿por qué no solo vivo como si fuera a morirme pronto? Al diablo el cansancio que a veces nos obliga a permanecer inanimados, hostiles, indiferentes. Recuerdo que mientras la veía, no acepté la idea de perder a un ser querido, me dije: ¡claro! qué fácil!, es una peli, ¿y en la vida real? En la vida real, no hay conjeturas, ni conclusiones, ni ningún buen adiós, no.
La vida es un conjunto como de vidas diarias: te levantas un día con cierto humor y lo vives, por la noche cuando muere ésta sub-vida, renaces en la mañana y vives otra vez en otra actitud y así, hasta que según cada cual y según el acceso de su puerta sentimental, deje entrar algún pensamiento válido, lo suficientemente fuerte para decidir hacer de los días una continuación del anterior y mejor cada vez. Hay que tener bien puesto el corazón y las agallas para que no nos perturben estas sub-muertes diarias y seguir adelante con nuestra propia motivación. Amar, creer, crear, vivir con todo lo que implica. Total, ya estamos aquí.
Las tortugas pueden volar…
La vi en un camión cuando iba a otra ciudad a visitar a una hermana, su niño acababa de nacer. A mi derecha, estaba una señora con un bebé que tenía el labio leporino, venía a Guadalajara cada quince días para que atendieran a su nieto, y estaba en lista de espera para una operación. El bebé, como cualquier otro niño estaba fastidiado de lo largo del camino, la abuela también parecía cansada. Me pidió sostener al bebe mientras preparaba su biberón. Cuando lo tuve en mis brazos, lo observé su paladar, como que se hacía uno con las fosas nasales, algo raro. La señora le dio el biberón y supuse que estaba cansada de cargarlo, y no hice por regresárselo. La leche se le salía por la nariz si no se le alimentaba en la posición correcta, y mientras respiraba hacía un sonido extraño, un ronroneo muy fuerte y constante. Tenías una manguerillas que iban a su garganta, no recuerdo exactamente, porque lo más me atraía era su mirada. Tenía un brillo que recordaré siempre. Quise ver al ser humano y sus posibilidades, y confirmo, como cualquier otro niño tenía una mirada linda y clara, y para estar tan incómodo con su situación se veía bastante conforme.
El bebe se quedó dormido. La película me atrajo. Los protagonistas eran una niña con un bebé, su hermano con discapacidad y otro niño, ninguno pasaban de 13 o 14 años. Era una película que describe las prácticas terroristas con las que se ha invadido el territorio Iraquí , y se supone o da a entender que llegará el ejército a liberarlos y pondrá al oprimido pueblo en una condición más parecida a nosotros, los occidentales. En toda la película se muestra cómo los niño han sufrido la guerra y sus consecuencias: mutilaciones, quemaduras, ceguera, sordera, traumas, violaciones sexuales, (de aquí que la niña tenga un bebé), y más cosas terribles.
Uno de estos niños organizaba a los demás, al parecer huérfanos o abandonados, para trabajar sacando las minas (explosivos) y venderlas en un mercado (las mejor pagadas eran gringas) y con el dinero que recibían, trataban de subsistir (literalmente). Me tuvo en una constante preocupación por sus “accidentes de trabajo” y por la niña que en realidad no tenía idea de cómo seguir sobreviviendo con su bebe
Me hizo odiar, verdaderamente… odié a todos los adultos que salieron en la película, el sistema de gobierno de los países involucrados, y a los que, pudiendo hacer, no hacen nada. Lloré adentro. Miré mis tenis nuevos y me pregunté si debería de renunciar a todo lo que tenga implícito el capitalismo. La contradicción me asaltó, me gusta mi vida, y mis tenis, pero pensando en esta película, ¿Qué podría hacer yo?
Lo primero que hice fue investigarla, supe que si la compraba, lo recaudado será para las victimas. El director es un activista y también leí que los niños no era actores, y que que la película es, es brutalmente real.
La pregunta (¿Qué puedo hacer yo?) no se ha ido. Vive de rehén en mi conciencia y da vueltas y vueltas, pero no trata de escapar. Me pincha cada que puede y peleo con ella casi todos los días, largas y inconclusas peleas. ¡Qué puedo hacer?
Miré al bebe que tenía en mis brazos. La señora finalmente me lo pidió, seguramente se dio cuenta de que ya me había cansado porque cambié de posición en más de una vez. Mi madre y ella no paraban de hablar. Mamá (muy típico de ella) le hizo muchas recomendaciones sobre cómo “curarlo” y sobre cómo convivir con ella misma al ser la abuela de un bebe especial. Volví la mirada al niñito, vi esperanza. Dejamos de escucharlas juntos, él se puso a jugar con mi bolsa, sonrió y siempre sonrió. Me di cuenta: él es, lo que le dicen las miradas que es, lo que escucha que es.
La solución a la falta de amor en el mundo está en nosotros. Ama a tus hijos en nombre de todos aquellos que no han sido amados, protégelos incluso de ti, si es necesario. Ayúdalos a creer que la vida es algo bueno, seguramente a la suma, así será.
Llegamos a León. Me guardé la pregunta, para no opacar la felicidad del nacimiento de un nuevo ser en la familia. El viaje concluyó. La pregunta no.
3 Idiots
La vimos una noche muy tarde mi esposo y yo. ¡Dura tanto! que a diferencia de otros días no hubo comentarios, observaciones, ni todo lo que generalmente hacemos cuando una película nos mueve. Había que trabajar al otro día. La mañana siguiente, en el desayuno vaciamos las conclusiones, y en resumen, está bien chingona, dijimos. Imagínate en qué se convierte tu vida cuando puedes influir en dos, solo dos personas, – Se puede decir entonces, que has trascendido – por hacer lo que te apasiona, seguir tu pasión. A mí me apasionan tantas cosas
La película es hindú y hace muchas propuestas sobre el compromiso, la existencia, quién eres en el fondo y quién serás al final de un ciclo. Una radiografía de lo que uno piensa durante la carrera y en una edad en la que se ratifica la personalidad. Muestra lo que sucede años después con los compañeros de la escuela, lo que uno imagina que pasará con ellos y que a veces sucede todo lo contrario. Lo que sucede cuando te los encuentras y te enteras lo que ha sido de sus vidas y te das cuenta de que todo cabe, que todo puede suceder, que, aunque un ave esté dotada de alas, no siempre vuela
Vino otra pregunta a mi lista: ¿Qué me apasiona a mí? Y las respuestas salieron correteadas como palomas de atrio. Me gusta la música, escribir, el cine, la fotografía, las mariposas, la cocina, el vino, las manualidades, la decoración, la psicología, la filosofía. Pero sobre todo cuando escribo, me siento bien, así que por ahora que voy a seguir escribiendo
Cecilia del Toro