Nada no debería de ser una palabra. Carece de llenado. No contiene ni dice nada. Supongo que tal palabra existe como un adeudo de quienes dan significados, de los responsables de dotar a cada combinación de letras un significado y uso, y por lo tanto, también a la palabra nada debió dársele uno. ¡Qué diantres!,Sigue leyendo «Nada y las letras»