Amor que duele, insólito desvelo.

Insólito desvelo, corazón arrebatado, elevado y profanado
profanado por tus besos, tu nostalgia, tus caricias, tus deseos
He de ser la coma de tu día, el acento de tu amanecer,
el punto y coma del sentido del tu vida.

Soy la mariposa que aletea en tu morada
el pájaro que arriba en las hojas de tu piel
la montaña que miras con nostalgia
soy todo de ti
la conciencia de tus noches de dolor, de placer
el viento que no nos lleva,
el fuego
las cenizas

Soy la hojarasca esparcida
en el suelo de cualquier otoñal mañana
servil ave al canto de los ángeles
gato de la noche en luna llena

Soy los puntos suspensivos de tus miedos
la coma de tus pausas intranquilas
el punto final de tus pasiones
la letra capital de tu nombre
el alfabeto de tus palabras
y el tiempo de tu tiempo.

Soy la pausa en tus días de silencio
el silencio en tus días de sueño
tu sueño en tus horas de anhelo
soy tu evangelio, tu corona, tu discípula, tu verdugo, tu gloria, tu fracaso

Soy todo y soy nada
La verdad y la mentira
Soy un átomo, un núcleo
un verbo, un adjetivo.
Soy tu sábana de seda, tu cobija, tu conciencia, tu alegría, tu alegoría, tu ventana, tu promesa,

soy tan tú
que mi nombre se escribe con tus letras

Cecilia del Toro

Publicado por Cecilia del Toro

Escritora embrionaria. Disfruto de las palabras y a veces las pongo a prueba. Escribir es mi idioma. Y para quienes quisiéramos vivir mil vidas, la escritura es el remedio.

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