¡Ese niño ha robado mi galleta!

El niño ha robado mi galleta se acercó a la mesa en su disfraz inerme y con su cara de amigo, ¡me engatusó con su voz de crio! ¡Un amigo no roba a otro amigo un preciado bien! Usted no sabe, señora, no había desayunado ¡era el último bocado! y por salir tarde de laSigue leyendo «¡Ese niño ha robado mi galleta!»